martes, 26 de abril de 2011

EDUCACIÓN PARA LA SALUD. Un político, que extrañamente, habla claro: Presencia de excesivas cantidades de sal y azúcar en alimentos consumidos por niños

El Senador Guido Girardi- Presidente de la Comision de Salud del Senado- denuncia que sal y azucar escondida en alimentos provoca que en chilenos mayores de 40 anos el 60 xciento sea hipertenso, 75xciento sea obeso o tenga sobrepeso, 50 xciento dislipidemia (alteraciones de colesterol y triglierios) y 90 x ciento con riesgo cardiovascular, cifras que representan la mayor prevalencia en el mundo junto a primer lugar mundial de obesidad infatill que estan generando graves epidemias de infartos, accidentes vascular y cancer que seran inmanejables.
Proponen que esta sea la primera, y mas urgente, prioridad sanitaria del pais. Solicitan en el presupuesto 2011 mayores recursos para prevención.

Ahora que  se habla tanto de un recorte de los sistemas públicos de salud y educación, con un trasfondo neoliberal claro que pretende la privatización de los sistemas públicos y la pérdida de derechos con el fin de realizar negocios a costa de la salud y los derechos básicos de los ciudadanos, sorprenden las declaraciones de este político chileno que da en el quid de cualquier ahorro real y mejora de la salud. Claro, que cualquier ahorro en este sentido choca directamente con la falsedad de las propuestas habituales de los políticos que no van a la raíz del problema, porque lo que pretenden es un sistema que no cura, que no previene, que gasta mal y en exceso, que debería fomentar las políticas de prevención, educación y concienciación hacia una alimentación sana y la actividad física, que ahorren en consumo de medicamentos y en gastos en comida basura, mayor control de las producciones y su calidad desde la única perspectiva real, que es la de la salud y no la de la espuria obtención de beneficios en este caso. Eso choca con los intereses de las multinacionales farmacéuticas y de la "mala alimentación", pero se supondría que se gobierna para el bien público y general, pero esto, excepciones honrosas como la del ejemplo, se quedan en mera retórica y eufemismos.

Por todo esto, una buena educación para la salud debe ser crítica y fomentar una cultura en el alumnado y la sociedad que vaya en esa dirección y es inaplazable. Nuestra salud y la de nuestros hijos está en juego. Para completar este vídeo aporto otros dos impactantes que ya he embebido en otras ocasiones: " Food INC" y "Los efectos de la horticultura intensiva en la salud" por Nicolas Olea, médico oncólogo e investigador y máxima autoridad española en la materia.